Eso es una piedra
se los puedo
asegurar
aunque pueda
volar
es una piedra,
lo puedo afirmar
también las he
visto viajar
Es por causa
natural
que las piedras
vuelen
las he visto
salir entre la multitud
elevándose como
si fueran gaviotas
buscando alimento
en el mar
para dejarse caer
con fuerza
sobre algún
animal.
Fíjense cuando se
reúne la maza,
cuando se acercan
en piquetes
aquellos hombres
verdes
cuando nos miran
como filete
las piedras
sabias e inteligentes
elevan su cuerpo
con velocidad,
observan a su
victima
y se dejan caer por
ley de gravedad,
-no me lo digan a
mí señoras
díganselo a la
ley-
quién con certeza
puede negar
que aquella
doctrina sea real;
si puede subir,
puede bajar.
¡Sí!, es la
naturaleza,
sabia ella,
si hasta el agua
puede volar
de forma
intencional,
como un misil
dirigido desde algún cañón,
¡chaa! la media
volá
(frase de
admiración
expresada por el
autor).
Cuando la piedra
cae,
sobre algún
cuerpo verde
ya sea carro, paco
o extraterrestre
maremágnum es
feliz,
porque esa piedra es feliz.


